Fausta es una joven que (según sus creencias) sufre una enfermedad llamada "la teta asustada", la cual transmite el miedo y el sufrimiento de madres a hijos a través de la leche materna, ya que su progenitora fue violada durante el terrorismo en una época muy dura del Perú de la década de 1980.
Fausta introduce una papa en su vagina para evitar ser violada, y vive al margen de un mundo, al cual, al morir su madre, ella deberá enfrentar, pues desea enterrarla en su pueblo natal, pero no tiene dinero para ello.